Nadie te lo dijo, pero lo que sentís tiene sentido
- Devora Benchimol
- 21 may
- 2 min de lectura

Hay algo que quizás nunca te dijeron directamente:
Lo que sentís no está mal. No estás roto. No estás solo.
Solo estás en uno de los momentos más difíciles de la vida, y nadie te dio el manual.
El mundo te pide demasiado
Todos quieren saber qué vas a ser. Qué estudiás, qué elegís, adónde vas. Las redes te muestran versiones perfectas de todo lo que todavía no sos. Y en el medio de todo eso, se supone que tenés que saber quién sos.
Es mucho. Es demasiado. Y tiene sentido que a veces quieras desaparecer un rato.
Lo que pasa adentro de casa
A veces en casa tampoco es fácil. Quizás sentís que todo es corrección, pregunta, control. Que antes de que puedas hablar, ya te están explicando qué hiciste mal.
Y entonces preferís no hablar. Preferís el cuarto, los auriculares, la pantalla.
No porque no quieras conexión. Sino porque conectarte cuesta demasiado cuando sentís que del otro lado no hay escucha, hay juicio.
Eso es real. Y es válido sentirlo.
Pero hay algo que vale la pena considerar
Tus padres no siempre saben cómo llegar a vos. No porque no les importe. Sino porque también están aprendiendo, también tienen miedo, también cometen errores.
A veces el control viene del miedo. A veces las preguntas vienen del amor, aunque no suenen así.
No te pido que ignores lo que sentís. Te pido que consideres que del otro lado también hay alguien que no sabe bien cómo hacer esto.
Lo que sos, más allá del ruido
Sos más que tus notas, más que tus errores, más que lo que otros esperan de vos.
Tenés algo adentro que todavía está tomando forma. Una manera de ver el mundo, de sentir las cosas, de conectar con lo que te importa. Eso no se aprende en ninguna red social. Eso se descubre en silencio, en conversaciones reales, en los momentos donde decídis quién querés ser.
Una sola cosa
No construyas tu identidad solo. No porque no puedas, sino porque no tenés que hacerlo.
Buscá un adulto, un espacio, una comunidad donde puedas ser vos sin tener que actuar. Donde el fuego que tenés adentro no se apague, sino que crezca.
Ese lugar existe. Y vos merecés encontrarlo.
Rabanit Devora Benchimol
CEO Fundación Sholem Corazón Valiente

Comentarios